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El Pene de mi vecino
Gay
Corrector : anónimo
Traducir esta historia
Autor :
Categoría : Gay
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Hola les contaré la historia que me sucedió después de que un amigo me dijera algunos de los lugares donde los gay concurrían y como la curiosidad "mató al gato" a mí casi también me mata....
Resulta que me fui un domingo en que tenía revuelto mi instinto gay, después de que hacía años no experimentaba nada así, al primer lugar que se me ocurrió y así que fui a un baño público que se encuentra acá cerca de mi casa. Cuando por fin me decido a entrar porque ya habían terminado de limpiar veo que hay muchos hombres a la entrada sin pasar al lugar donde están los urinarios, hasta que me doy cuenta de que ellos están para ver por las rendijas de la cortina lo que está sucediendo adentro. Me decido entonces a entrar y cuando halo la cortina me encontré con varios hombres con el pene afuera pero rindiéndoles culto a la mejor "polla" del baño!!!. Aquello me dejó estupefacto, cuando subo la cara para ver quien era que sorpresa me llevé al ver que era mi vecino, con toda aquella cosa grande, tan recta, gorda y con ese color tan lindo rosado fuerte-rojo que destilaba salud por todos lados..... en fin todos la miraban y en torno a aquella maravilla de la naturaleza se masturbaban sin quitarle los ojos y las manos de encima.
Yo no pude aguantar aquello y me coloqué como para orinar sin quitarle los ojos de encima a aquella rica polla...terminé de orinar y salí desmandado de aquel lugar con el corazón saliéndoseme de tanta excitación.
Me imaginaba a mi vecino que una vez estuve con él en su cuarto y me tocó las manos y me dijo varias cosas bonitas hasta que yo me controlé y logré escapar de sus garras, y ahora esta nueva experiencia me decía que como había perdido tiempo, que quizás en aquella circunstancia otro hubiera sido el destino de mi vida y así pasaron los días y las semanas y yo masturbándome cada vez que me acordaba de aquel pene y cada vez que lo veía mi ano se abría y cerraba ardiente de pasión. Y cada vez más decidido a buscarlo y que sucedieran todas aquellas fantasías que durante semanas había sonado en el baño de mi casa y en mi cama cuando estaba solo.
En fin que comencé a velar a mi vecino para ver como me podía acercar a él hasta que un día fui más osado y con una excusa me atreví a tocar en la puerta de su casa. Cuando se abrió la puerta de la casa para mi satisfacción era él, yo no sabía si estaba casado o no si de serlo pensaba que con un hombre, pues para mi sorpresa estaba solo y casado con una mujer que no vendría en varias horas. Todo me tranquilizó y de paso me gustó que estuviera casado con una mujer porque así pensé que yo podría ser otra mujer para él si lo aceptaba, todo pasaba por mi mente hasta que me repitió por segunda vez: pero vas a pasar o te entro? Yo logré salir de mi sobresalto y mis pies caminaron de forma sumisa para adentro de la casa, algo me decía que me debía ir pero a esa altura ya nada podía hacer. Me dijo con cara de satisfacción que si deseaba algo (como si no lo supiera) y yo le dije que estaba loco, que como iba a enseñar aquella cosa en el baño público, que era una gran locura, como si me hubiera puesto celoso de ver como enseñaba al que yo quería quera mi pene, así tan libremente. Él no habló nada, me tomó por la cintura y fue doblando lentamente su cabeza como para darme un beso mientras yo ardía en deseos, me preguntó bajito si me había gustado y no pude evitar darle el SI, era como la declaración final de pasión, deseo y todo lo demás que quería que acabara de suceder. Terminó finalmente de pegar su boca a la mía y yo me dejé llevar hasta donde él quiso, me abrazaba con fuerza y tomaba mis nalgas y me las apretaba con fuerza, me tocaba mi culito por encima de la ropa, pero como andaba sin ropa interior su dedo entraba un pedacito que era suficiente para seguirme excitando. Por primera vez me sentía como una mujer ante un hombre que hacía de mi todo cuanto quería. Entramos al baño y lentamente me fue quitando la ropa y cuando estaba desnudo se bajó su short y pude ver aquel pene que es lo más bello que he visto en mi vida, con su gran tamaño, tan duro y con ese color tan saludable. No pude evitar mientras él me bañaba mamárselo cada vez que tenía la oportunidad.
Después de bañarme completo me llevó a su cama, cerró bien las ventanas y la puerta y me dijo que podía gritar todo cuanto quisiera que nada podía oírse, me puso boca arriba y me empezó a lamer todas mi orejas, mi cuello, luego bajó lentamente llenándome de su olor, llegó a mis tetas y las chupó todo cuanto quiso, continuó el camino al sur y pasó por los muslos, subió la piernas y continuó lamiendo, mordiendo con gran maestría mis muslos hasta llegar a mis nalgas, cuando las vió tan blancas porque en el baño con la poca luz no las había podido ver bien, enloqueció y las lamidas, mamadas, chupones, mordidas me enloquecían y poco a poco fue llegando al lugar mas sagrado y no pudo evitar su gran placer en tener a mi culo en su cama mirándolo de frente y loco por recibir a su pene, sacó una cámara y le tiró a mu culito o mejor a su culito ya varias fotos, para recordar su color y su forma que también le había gustado. Así me mamó el culito, me metía suavemente su lengua y luego la ponía dura y la movía en forma de círculo hasta enloquecerme.
Y así me cambió y me puso boca abajo y mi culo le quedaba a la altura de su gran pene que me rosaba y podía sentir esa cosa pesada tratando poco a poco de entrar en mi culito, que aunque no señorito si con muy pocas experiencias y con penes normales o pequeños mas bien. Yo no pude aguantar más y comencé a mamarle aquella cosa rica que durante semanas me había tenido loco.
Hicimos el 69 y él me chupaba y hacía todo cuanto quería con mi culito mientras que yo trataba de hacer realidad todas mis fantasías en un solo momento, pero él no pudo mas y comenzó a echarme toda la leche arriba y yo a lamer cada centímetro de su cuerpo y de su pene hasta dejarlo todo limpio como antes. Cuando terminé de lamerlo el pene comenzó a ponerse menos grande pero el me puso de nuevo boca abajo y a darse gusto con mi culito nuevamente dándome toda la lengua del mundo, en verdad me demostraba que su cuerpo hacía honores a su polla rica.
Poco a poco se fue excitando nuevamente y su pene lo volví a sentir con su gran peso sobre mi culito, mientras el me comenzaba a meter con sus dedos lubricante en mi culito que ya ni lo necesitaba porque sus tres o cuatro dedos entraban con gran facilidad hasta que no pude aguantar le di una batida a aquella crema y me puse con las patas abiertas para que me penetrara.
El se puso arriba de mi y colocó su gran polla en mi culo y comenzó a meterla poco a poco. Comencé a sentir un dolor inmenso pero él la sacó y comenzó nuevamente, ahí me di cuenta de que nunca yo había hecho verdaderamente el amor porque aquel culo no estaba preparado para un animal así.
El me introdujo los dedos para dilatarme aun mas mi culo y nuevamente puso el pene en posición de entrarlo pero mi culo no pudo con tanto. Así que me puse encima de él con mi culo levantado y con una mano sujetaba aquella rica pinga y con la otra me abría mis nalgas hasta que comencé a darme cuenta de que estaba entrando aquella rica cosa adentro de mí. Yo la sacaba y la entraba poco a poco pero cada vez mas grande entraba en mi, no sentía dolor sino un placer enorme y un gusto increíble por aquellos que tenía ahora todita adentro. Mi imaginaba cuantas mujeres o gay desearían tener aquello dentro y me daba una sensación de triunfalismo.
Después de tenerla toda adentro me comencé a mover para adelante y para atrás como lo hacía una novia que tenía en esos días y me llenaba de placer. El comenzó a gritar de placer y a pedir que no siquiera así que le sacaría la leche muy rápido pero yo no tenía frenos, ni conciencia ni nada, solo estaba concentrado en aquello que me removía todo mi interior, en el placer tan pero tan grande de su pene dentro de mi, de mi culo bien abierto y a pesar de eso me llenaba de placer. Todo era maravilloso. Así a los pocos minutos comenzó a llenarme todo mi culito de leche y yo a sentir como esa cosa caliente me corría por todo mi interior y resbalaba tan rico su pene por mi culo que enseguida comencé a sentir algo que nunca había sentido, estaba viviéndome sin tocarme el pene, por el culo rico y con aquella pinga tan rica que me hacía venir con gran fuerza, le daba unos apretones a su pinga y veía como me miraba lleno de placer y de orgullo, su hembra le estaba dando la leche también.
Los dos caíamos en la cama extenuados y llenándonos de caricias. Al poco rato él me sacó la polla llena de leche y comenzó a lamerme el culito adolorido después de tanta pinga y tan grande.
Me volvió a entrar en su baño, me aseó bien y yo me fui a mi casa mientras me tiraba en mi cama y me dormía sintiendo como salía de mi interior lentamente la leche de mi único y verdadero hombre, la mayor y mejor experiencia que había tenido en mi vida y el pene que más me ha gustado de todos cuantos he visto, porque a partir de ese momento discretamente en los baños siempre observo los penes y ninguno tiene una forma, un tamaño, un color y una dureza como el pene de mi vecino.
En otras ocasiones nos hemos tocado pero luego les cuento.




Después del placer de las palabras, el placer de las imágenes :

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